El Chopo
El chopo es el símil del alumnado y con todo respeto y cariño:
¡Y por qué no árbol! "Amarrado a su raigambre y tendiendo sus
brazos izados a la luz, al calor, al sol..."
¡Y por qué no chopo! Alto, estilizado, penetrando y acercando el suelo
al cielo "En sus hojas susurra el mundo y sus raíces descansan en el infinito"
(H.Hess)
¡Y por qué no gris! Blanco y negro, ni blanco ni negro, pleno de
sobriedad, realidad y autenticidad en el escaparate de las apariencias.
Tú y Yo, cara a cara.
Yo y Tú, frente a frente.
Tú me expresas, no te entiendo.
Yo te hablo, no me respondes.
Aceite y agua es nuestro código de lenguaje.
Yo te acaricio, tú me rechazas.
¡Chlluu...!, es tu respuesta.
Hueras son mis palabras, gestos y contactos ante ti.
Persistente y profunda tu inquietante mirada.
Miras, y me miras.... ¡Qué vacío es tu mirar!.
¡Qué incapaz me siento ante ti!.
Quiero acercarme a tu mundo de silencios,
Quiero llegar al modo de interpretar tu vida,
Quiero entender tu no querer decir,
Quiero guiarte en tu no saber hacer,
Quiero moldearte no se muy bien a qué:
a ser independiente, a valerte, a ser Tú,
Quiero, quiero, quiero.....
Te observo, escucho y te escudriño con devoción,
Te atosigo de preguntas:
"Óocar, diego, aúl, chllu,.... monosílabos,
Gestos ambiguos, dedo y mano mordisqueados....,
Son todas tus respuestas.
Miras, y me miras, ¿ Es tristeza ?.
Una lágrima..... ¡Es por nosotros!.
Me duele el alma de impotencia.
No se que hacer de ti y de mi.
Quiero: respuestas, decirte, responderte,...
Quiero comprender:
Tu mirada,
El sentido de tus gestos,
Tus sentimientos,
Tu mensaje.
Quiero un código que,
nos permita ser al menos,
almas paralelas en el mismo plano.
Noviembre 1997