hallo!
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Heraldo de Soria, 10-10-2002
Texto: Jesús Bozal Alfaro. Ilustración: Jessica Giaquinta García
¿Para qué necesito yo aprender alemán?, les pregunto a mis compañeras,
Anabel y
Carmen. Aquella me escribe, en un papel blanco, nueve razones, con letras
azules, claras y contundentes: 1°) para poder hablar sin problemas con 100
millones de europeos (Austria,Alemania, Suiza, Liechtenstein, Luxemburgo, norte
de Italia, este de Bélgica y norte de Francia); 2°) para leer cualquiera de
las 60.000 publicaciones anuales escritas en ese idioma y poder seguir los
cientos de programas diarios en las decenas de canales de televisión que nos
muestran mundos y mundos que desconocemos; 3) para trabajar en empresas, en fábricas,
en bancos,...; 4) para hacer turismo: Berlín, Viena, Leipzig (con la estación
de tren mas grande de Europa: 26 andenes), Koln (Camaval), o para trabajar con
turistas, en España; 5) para estudiar e interpretar las grandes obras operísticas,
compuestas en ese mismo idioma, como mi paisana, la soprano MARÍA BAYO (¿cantará
pronto en Soria?); 6) para escuchar buena música: Wagner ("Tristan e
Isolda"), Bach, Mahler, Mozart, Die Ante, Nena, ; 7) para ver buen cine:
Fabhinder, Doris Dorrie, 8) para comprender a los grandes filósofos (Marx,
Weber), conocer a sus grandes sabios (Einstein), leer las obras de sus
escritores, poetas y novelistas, mundialmente conocidos (Hermann Hesse, Gunter
Grass,...), y admirar a sus pintores, dramaturgos, artistas, etc.; 9) para
valorar, en fin, en su justa dimensión, otra cultura, otras gentes.
Les pregunto si estas razones son suficientes. Carmen me dice, y asiento,
que existen muchas mÁs. Da cierto rubor, sin embargo, insistir sobre lo obvio.
El alemán es, además, la lengua de esas estudiantes que uno ha conocido en sus
Es verdad que el alemán fue también la lengua del nazismo, que devastó
media Europa, con el propósito de imponer su inservible y sanguinaria ideología
política. Pero, los años no pasan en balde y nadie puede arrojar la primera
piedra sin sentir cosquilleos en su conciencia. ¿Se puede olvidar que los judíos
alemanes ("Cabaret") soñaban y rezaban en esa misma lengua? ¿Se debe
culpar al "habla" de algunos pueblos del desdén por la vida de
personajes tan despreciados par la Historia?
"¿Por
qué no estudiáis alemán? ", nos gustaría preguntar a los niños
sorianos. "Porque no se da en nuestro colegio", nos contestarían. ¿Y
por qué no se da en vuestro colegio?, insistiríamos. No lo saben. Pero, como
ocurre siempre, esta carencia educativa también se solucionará. La Europa del
Euro no permite por más tiempo que las lenguas sean consideradas como "Marías".
El alemán no ejerce, contra la idea comúnmente extendida, como lengua
minoritaria. Es tan difícil, seguramente, como las demás. Sus hablantes no
aparentan poseer un coeficiente intelectual superior al nuestro. En absoluto.
Nacieron allí y aprendieron alemán. Nacimos aquí y aprendimos castellano.
Nada mas. Todas las lenguas, incluidas las minoritaria, se aprenden de la misma
manera: trabajando. Mientras se asimilan todas estas ideas, la Escuela Oficial
de Idiomas de Soria, el Instituto “Castilla”, y alguna academia, siguen
ofertando su estudio. ¡Enhorabuena!
El problema de los idiomas en nuestro país – por si todavía no está claro – no tiene nada que ver con la competencia entre departamentos. La cosa es mucho más grave: los Centros de Enseñanza no están todavía dotados con profesores de inglés, francés, alemán, italiano, etc. ¡Viva el euro!