CÓDIGOS DIFERENTES

Jesús Bozal Alfaro

Heraldo de Soria, 9-09-2002

El curso está a punto de comenzar. Los libros, los cuadernos y los bolígrafos se preparan para trabajar con códigos nuevos de comunicación. Se llaman idiomas y son las lenguas oficiales de países vecinos o lejanos. En principio: Francia, Italia, Alemania, Inglaterra. Sin embargo, el francés  y el inglés se hablan en muchos otros países. También aquí, entre nosotros, muchas personas lo consideran como su lengua natal (trabajadores y empleados de empresas extranjeras, estudiantes, inmigrantes, etc.) El número de lenguas vivas en el mundo es, por supuesto, mucho más numeroso. Todas son necesarias para todos, aunque cada uno utilice la suya y estudie las que necesite. Si no conociéramos sus códigos, no podríamos acceder a ellas y, como consecuencia, nos sería imposible comunicarnos. De manera que, en un mundo globalizado, no tenemos otro remedio que aprenderlas.

Durante el curso, unos y otros iremos intentando aprende palabras, construir frases, trabajar situaciones. Luego, las repetiremos con el fin de ponerlas en práctica en cuanto podamos. Los extranjeros lo tienen más fácil: pueden practicar todos los días. Para los de aquí el esfuerzo resulta mayor. Todos intentarán asimilar los códigos de la escritura y de la lengua hablada. Aprenderán también a situar la lengua en su entorno cultural. De esta manera, el aprendizaje será más rápido. A veces se aprende demasiada gramática y se practica poco la lengua hablada. A pesar de todo, la enseñanza de los idiomas es cada vez mejor. Incluso los nuevo medios técnicos de que se dispone (aulas multimedia, laboratorios de idiomas, internet, parabólicas, etc.) ayudan a alcanzar el objetivo más rápidamente.

Pronto se abrirá la Escuela y cientos de jóvenes sorianos recorrerán diariamente sus pasillos para acceder a unas aulas en las que conseguir, poco a poco, con esfuerzo y paciencia, adentrarse en mundos que sólo se distinguen de los nuestros en los códigos (lenguas) que utilizan para expresar las mismas ideas y parecidos sentimientos humanos.

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La sección que abrimos en el suplemento Escolar de Heraldo de Soria tiene como objetivo hablar de idiomas, en general. Hoy, la hemos ilustrado con un dibujo humorístico de Máximo (El País, 3 de septiembre de 2001). ¿Qué quiere decir? Si nuestro nivel fuera cero, podríamos utilizarlo para hacer un ejercicio con las terminaciones de los femeninos (14) o para aprender, a partir de los adjetivos, los nombres de las naciones (13), o para conocer el vocabulario universal: voiture, pizza, démocratie, vacances , chiffres, voisin, étranger. 

¿Qué significa? Lo decíamos antes, en cuanto aprendemos los códigos de una lengua nos encontramos con nuestras ideas y nuestros sentimientos. Lo bonito es poderlos expresar en todos los idiomas. Es la única manera de entender, como explica Máximo, que el vecino extranjero es uno como nosotros: los mismos sentimientos, distintos códigos. Así de sencillo.