COMUNICACIÓN SOBRE EMOCIONES:
AUTORA: BEGOÑA IBARROLA.
EMOCIÓN: “reacción que se vivencia como una fuerte conmoción del estado de ánimo; suele ir acompañada de expresiones faciales, motoras, etc. Y surge como reacción a una situación concreta, aunque puede provocarla también una información interna del propio individuo”.
Vivencia afectiva de desagradable o agradable
Percepción de cambios corporales
Adecuación de la reacción emocional a la situación
(control/descontrol)
Expresiones faciales
Postura
Gestos
Tono de voz
Movimientos en general
Cambios en músculos y vísceras
Cambios en el sistema endocrino
Cambios en el sistema metabólico
Cambios en el sistema nervioso central
Cambios en el sistema inmunológico
EMOCIONES
PRIMARIAS:
-
Rabia
-
Enojo
-
Resentimiento
-
Furia
-
Exasperación
-
Indignación
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Animosidad
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Irritabilidad
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Hostilidad
-
Odio
-
Violencia
-
Aflicción
-
Pena
-
Desconsuelo
-
Pesimismo
-
Melancolía
-
Autocompasión
-
Soledad
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Desaliento
-
Desesperación
-
Depresión
-
Ansiedad
-
Aprensión
-
Temor
-
Preocupación
-
Inquietud
-
Desasosiego
Incertidumbre
-
Angustia
-
Terror
-
Fobia
-
Pánico
-
Susto
-Felicidad
-
Gozo
-
Contento
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Deleite
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Diversión
-
Placer
-
Gratificación
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Satisfacción
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Euforia
-
Éxtasis
-
Manía
-
Aceptación
-
Cordialidad
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Amabilidad
-
Confianza
-
Afinidad
-
Devoción
-
Adoración
-
Enamoramiento
-
Sobresalto
-
Asombro
-
Desconcierto
-
Admiración
-
Desprecio
-
Desdén
-
Displicencia
-
Asco
-
Antipatía
-
Disgusto
-
Repugnancia
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Culpa
-
Perplejidad
-
Desazón
-
Remordimiento
-
Humillación
-
Pesar
- Aflicción
EL
ENOJO: Aumenta el flujo sanguíneo a las manos, haciendo más fácil empuñar un
arma o cerrar los puños para golpear a un enemigo; aumenta el ritmo cardiaco y
la tasa de hormonas que, como la adrenalina, generan la cantidad de energía
necesaria para acometer acciones valerosas.
EL
MIEDO: La sangre se retira del rostro (lo que explica la palidez y la sensación
de “quedarse frío” ) y fluye a la musculatura esquelética larga, como las
piernas, por ejemplo, favoreciendo así la huída. Al mismo tiempo, el cuerpo
parece paralizarse, aunque sólo sea un instante, para calibrar, tal vez, si el
hecho de ocultarse pudiera ser la respuesta más adecuada. Las conexiones
nerviosas de los centros emocionales del cerebro desencadenan también una
respuesta hormonal que pone el cuerpo en estado de alerta general, sumiéndolo
en la inquietud y predisponiéndolo para la acción, mientras la atención se
fija en la amenaza inmediata con el fin de evaluar la respuesta más apropiada.
LA FELICIDAD: Hay un aumento en la actividad de un centro cerebral que se
encarga de inhibir los sentimientos negativos y de aquietar los estados que
generan preocupación, al mismo tiempo que aumenta el canal de energía
disponible. En este caso no hay un cambio fisiológico especial salvo quizás,
una sensación de tranquilidad que hace que el cuerpo se recupere más rápidamente
de la excitación biológica provocada por emociones perturbadoras. Esta condición
proporciona al cuerpo un reposo, un entusiasmo y una disponibilidad para
afrontar cualquier tarea que se esté llevando a cabo y fomentar también la
consecución de una amplia variedad de objetivos.
EL AMOR: Los sentimientos de ternura y la satisfacción sexual activan el
sistema nervioso parasimpático (el opuesto fisiológico de la respuesta de
lucha-huída propia del miedo o la ira) Esta pauta engloba un amplio conjunto de
reacciones que implican a todo el cuerpo y que dan lugar a un estado de calma y
satisfacción que favorece la convivencia.
LA SORPRESA: Arqueo de las cejas, que aumenta el campo visual y permite
que penetre más luz en la retina, lo cual nos proporciona más información
sobre el acontecimiento inesperado, facilitando así el descubrimiento de lo que
realmente ocurre y permitiendo elaborar, en consecuencia, el plan de acción más
adecuado.
LA TRISTEZA: Provoca la disminución de la energía y el entusiasmo por
las actividades muy vitales y cuanto más se profundiza y se acerca a la depresión,
más se enlentece el metabolismo corporal. Labios caídos, mirada lánguida y
postura corporal encorvada, son algunos de los rasgos que manifiestan este
estado.
TÉRMINOS
A DIFERENCIAR:
Ø
Emoción:
Estado complejo del organismo que se caracteriza por una excitación o
perturbación que predispone a una respuesta organizada. Reacción espontánea.
Se puede describir como respuesta o como proceso. Puede durar entre segundos y días.
Ej:
la ira.
Ø
Estado
de ánimo: Estado de humor, emocional, de mayor duración y menor
intensidad que las emociones. Duración indefinida, desde horas, días, a meses.
Estos estados dependen de valoraciones globales del mundo que nos rodea, el
“color del cristal con que se mira”. Ej: enfado.
Ø
Temperamento:
Fenómenos característicos de la naturaleza emocional de un individuo, que
incluyen susceptibilidad a estimulación emocional, fuerza, velocidad de
respuesta, cualidad del estado de humor dominante e intensidad. Tienen
componentes biológicos. Ej: irascible.
Ø
Sentimiento:
Más
duradero que la emoción, es una actitud originada a partir de una emoción,
pero que perdura. Está filtrado por la razón y consiste en una percepción
sensorial. Algunos autores dicen que es el componente cognitivo de la emoción.
Predispone a responder con una determinada emoción. Para otros autores, los
sentimientos son emociones voluntarias.
LA ALEGRÍA.
“Alegría es la emoción que
experimentamos cuando los acontecimientos personales son favorables o vivimos
situaciones gratas”
“
La felicidad humana no es producto de los grandes acontecimientos de la vida,
sino de las pequeñas vivencias cotidianas”
(Benjamín
Franklin)
“Nuestro ánimo será mejor cuanto más vayamos subiendo en la espiral
de la felicidad. Cuando se baja de forma continuada se producen distintos tipos
de suicidios; el profesional (“no valgo para nada”), el emocional (“no me
quiere nadie”)....y al final, el de barbitúricos”.
(Cesar Díaz-Carrera,
presidente del Instituto para el desarrollo de la creatividad)
La alegría es contagiosa e
influye en nuestro estado físico y psicológico.
Esta emoción nos beneficia en muchos sentidos:
LA TRISTEZA Y LA DEPRESIÓN.
“La depresión puede definirse como una falta de energía psíquica. Para tratarla hay que tener en cuenta cómo obtiene esa energía la persona en su vida cotidiana, -grado de satisfacción o felicidad que extrae de la vida-, cómo es su “guión de vida”,- su grado de optimismo, planes de futuro, forma de ver el mundo-, su forma de pensar y el grado de autorrealización de sus valores, además de los aspectos puramente físicos”.
(
Dr. Ramón Marqués)
La tristeza es un sentimiento
propio de los seres humanos. El problema surge cuando este estado de ánimo se
vuelve enfermizo y aparece la depresión. Conviene diferenciar en los niños un
estado de tristeza de un estado depresivo. Según los expertos:
“Si un niño está sumido en una tristeza prolongada, excesivamente
intensa, sin motivo aparente, si pierde el interés por el juego y por aprender,
si se manifiesta constantemente aburrido o si tienen llantos prolongados, es
posible que atraviese un estado depresivo. Sin embargo los estados de depresión
episódicos y de corta duración son normales y no han de causar alarma”
Hasta los seis o siete años,
la vivencia de pérdida, de separación, de ausencia, es crucial para el niño y
está en el origen de muchas de sus depresiones. Si se siente impotente ante el
sufrimiento provocado por ésa pérdida o separación, no comprendido, si no
tiene capacidad por descargar su agresividad, puede sumirse en un estado de
resignación sin salida. Algunos estudios han constatado que el 25% de los pequeños
que acuden a las E. I. Sufren algún tipo de depresión.
Acontecimientos que pueden
desencadenar una depresión:
Cambios de residencia o de colegio
Nacimiento de un hermano
Muerte de un ser querido
Exposición a una larga enfermedad
Separación de los padres
Ambiente familiar conflictivo, muy aburrido o exigente en
exceso
Separación de la madre en el niño de 1 ó 2 años
EL MIEDO.
“El miedo es una reacción ante situaciones amenazadoras o que causan inseguridad, en las que el sujeto percibe que pierde el control sobre lo que puede ocurrir. Se produce una mayor secreción de adrenalina y se desencadena una reacción de estrés”.
Existen diferentes tipos de
miedos infantiles. Los más comunes son:
De tipo general: a las catástrofes, operaciones, etc...
Situaciones desconocidas, no predecibles: cambio de domicilio,
cambio de colegio, ruidos desconocidos, etc...
Rendimiento: no saber hacerlo bien, no conseguirlo, etc...
Miedo a la oscuridad, animales, personas, lugares, etc...
Es necesario diferenciar entre miedos racionales e irracionales, referidos estos últimos a supuestos peligros imaginarios.
Existen dos formas básicas de
afrontar el miedo: huída o evitación. Si esto no es posible el miedo motiva a
afrontar el peligro.
Es importante recordar que
gran parte del aprendizaje humano implica procesos conceptuales muy complejos
realizados con la ayuda de los símbolos transmitidos por el lenguaje. Por lo
tanto un niño puede aprender a tener miedo por lo que oye de los miedos de los
demás, especialmente de los de la madre.
El niño puede aprender a ver el mundo como un lugar peligroso o seguro, depende de los mensajes de los adultos que le rodean y esta actitud va a condicionar su percepción de la realidad
Primer miedo infantil: a la separación de la madre
Segundo miedo:
a las personas extrañas
Tercer miedo:
a todo lo nuevo
A medida que el niño crece, sus miedos cambian. Cada edad o periodo
parece tener su propio conjunto de crisis o ansiedades de adaptación.
Cosas que ayudan:
EL ENFADO.
“Es una reacción de irritación, furia o cólera, desencadenada por la indignación o el enojo de sentir vulnerados nuestros derechos o sentirnos amenazados psicológicamente”.
Nos enfadamos cuando
consideramos que otra persona “atenta” contra nosotros, nos perjudica, no
respeta lo que decimos o hacemos, nos pone en ridículo delante de otras
personas, menosprecia nuestra manera de ser o actuar, nos sentimos injustamente
tratados, ante frustraciones, etc.
La ira es la emoción
potencialmente más peligrosa ya que su propósito fundamental es destruir. El
ataque verbal o físico es la respuesta impulsiva inmediata e irrefrenable. La
agresividad que desencadena la ira hace que sea una emoción “explosiva”.
También existe un tipo de ira
“hacia dentro”, consiste en la supresión de la emoción hacia alguien para
transformarla en irritación con uno mismo.
Tipos de respuestas:
Es importante saber que, cuando la emoción de la ira nos inunda, nuestra
capacidad para pensar se ve muy limitada, no funciona bien nuestra mente y el
cuerpo se altera a muchos niveles.
Según el metabolismo (nivel
de monoaminooxidasa), la percepción cognitiva de los acontecimientos y la
valoración que hacemos de una situación, la respuesta puede variar.
Cosas que ayudan:
LOS
CELOS
“ Es un estado afectivo, una emoción
compleja, caracterizada por el miedo a perder o ver reducido el afecto de un
ser querido, por la aparición de otra persona. Suele ir acompañado de
envida y resentimiento hacia esa persona”
Es
importante enseñar a los niños a conectar con su sentimiento sin
culpabilizarles, entendiendo que rivalizar es hasta cierto punto un
comportamiento normal y que los celos no expresados pueden ser origen de
conductas anómalas.
Posibles
causas:
L
Los privilegios que se otorgan al hijo según el lugar que
ocupa
El momento evolutivo del niño
La preferencia clara de los padres por un hijo del otro sexo
Las características distintas de los hermanos.
Dependencia afectiva de uno de los conyuges.
Sensibilidad extrema y percepción equivocada de la realidad.
Manifestaciones:
Llanto frecuente sin motivo aparente, tristeza persistente,
cambios en el estado de ánimo.
Negativismo ante propuestas antes aceptadas, a veces sin
escuchar.
Cambios en el desarrollo del lenguaje
Escaso apetito, pueden incluso aparecer vómitos, mareos, etc.
Sueño irregular, pesadillas
Puede verbalizar que no quiere crecer, o que quiere que
desaparezca su hermano
¿Cómo
ayudar?
Evitar:
Gritos y descalificaciones.
Atenciones y dedicación exclusiva al otro.
Privilegios de unos frente a otros.
Comparaciones.
Competitividad.
Aceptar chantajes.
Tomar en cuenta las conductas regresivas.
Trato irónico o burla.
Preocuparse.
Llevarle a la escuela al nacer el hermanito.
Hacer:
Fomentar la cooperación.
Dar mucho afecto y comprensión.
Hacerle ver las ventajas de ser mayor.
Favorecer el juego.
Promover la empatía.
Mantener las normas sin límites.
Estimular la expresión de sentimientos.
Dar seguridad.
Mejorar la atención.
Cuidar los comentarios delante de otras personas.
Hacerle ver las nuevas posibilidades de juego y diversión.
Pedirle su ayuda en actividades de baño, alimentación, etc.
BIBLIOGRAFÍA:
EDUCACIÓN EMOCIONAL.
1.
Goleman, D. : Inteligencia emocional. Ed. Kairós.
2.
Shapiro, L. : La
inteligencia emocional de los niño. Ed. Grupo Z
3.
Harris, P:
Los niños y las emociones. Ed. Alianza.
4.
Bisquerra, R. Educación
emocional y bienestar. Ed Praxis.
5.
Ibarrola, B. Programa
de inteligencia emocional para niños de 3 a 5 años. Ed. SM
6.
Ibarrola. B. Cuentos
para sentir. Ed. SM
7.
Vallés, A,
La inteligencia emocional de los hijos. Ed. EOS
8.
Elías, M. Tobías y Friendlander, B. Educar con inteligencia emocional .
Ed. PyJ