LA CIENCIA EN EL RENACIMIENTO.

      

La Astronomía y la Medicina fueron los dos temas principales conectados con al ciencia natural practicada por los estudiosos  de la edad Media y de los comienzos de los tiempos modernos. La Medicina era la más importante de ambas disciplinas.

 

     En medicina, el Renacimiento es la época del pensamiento anatómico: de la anatomía, de la cirugía y de la anatomía patológica. La disección de cadáveres humanos ya se practicaba ocasionalmente en los siglos XIII y  XIV con fines médico-legales o de estudio del cuerpo humano por algunos artistas italianos. En ese período destaca la obra del profesor boloñés Mondino de Luzzi, Anathomia, completada en 1316. Sin embargo, buena parte de sus disecciones fueron pericias médico-legales. Su Anathomia está enmarcada en autores árabes.

         Un  rasgo de la profesión médica era el estrecho contacto entre elementos artesanales y cultos de  la profesión. Había dos tradiciones, la de los cirujanos barberos y la de los boticarios. Tales artesanos tenían cierto contacto con los estudios médicos, ya que los médicos formados en la universidad recetaban medicinas que preparaban los boticarios, y en ocasiones supervisaban operaciones realizadas por los cirujanos

        

     A comienzos del siglo XIII se había fundado en París el Colegio de San Cosme, uno de los patronos de la cirugía. Este Colegio subió de status a los cirujanos: los maestros cirujanos, clericales, que sabían latín, vestían toga larga y hacían la cirugía mayor, incluida en ésta la litotomía; los cirujanos barberos, laicos, que ignoraban el latín, quedaban limitados a la flebotomía, extracción de dientes y curación de heridas, y para ejercer debían ser aprobados por los primeros.

 

 

La enseñanza de la Medicina, tal y como se describe en las primeras obras médicas impresas, parece que fue un tanto abstracta y doctrinaria. El desarrollo de una clase sería más o menos así:

 

-         Un lector leía pasajes de los libros de anatomía de autores antiguos como el griego Galeno, mientras que el profesor en su cátedra hacía comentarios.

-         Un demostrador señalaba la correspondencia entre la descripción dada en el texto y las partes del cuerpo humano mostradas en una disección.

-         La propia disección la realizaba un cirujano barbero que en nada contribuia a la discusión, por más que pudiese ser un habilidoso diseccionador  y conocedor de de la anatomía del cuerpo humano, ya que dichas discusiones se realizaban en latín , idioma que desconocía.

 

 

Tal método de enseñanza no llevaba al progreso del conocimiento anatómico , pues no había interrelación entre la teoría y la práctica. No obstante a lo largo del siglo XVI, la barrera entre ambas actividades comenzó a hacer agua. Los boticarios y barberos cirujanos se tornaron más cultos, mientras que los estudiosos médicos emprendieron disecciones prácticas por si  mismos.

 

 

     En el Renacimiento la figura central es la de Vesalio. Un impulso para el estudio anatómico venía también del arte, de pintores y escultores que, con ese espíritu humanista, querían conocer el cuerpo humano para representarlo en  toda su belleza. Hubo ciudades como Florencia en que artistas, médicos y boticarios formaban el mismo gremio,  y los artistas acudían a las disecciones para conocer directamente anatomía humana. En 1549 declaró Vesalio:

 

          “No me tomo la molestia de preocuparme de los pintores y escultores que se amontonan en mis

          disecciones ni, pese a sus aires de superioridad, me siento menos importante que ellos.”

 

     Pero hubo un caso particularísimo, un genio universal que, siendo artista extraordinario, hacía sus propias  investigaciones anatómicas: Leonardo da Vinci, nacido en 1452 y muerto en 1519. Era pintor, escultor y  arquitecto, además, físico, cosmólogo, geólogo, ingeniero y anatomista. Pero el científico quedó escondido en el  artista, pues Leonardo participó de sus descubrimientos e invenciones a un círculo muy estrecho de amigos, y lo que escribió lo hizo en una forma críptica, de derecha a izquierda, y su legado científico permaneció escondido por más de dos siglos. Y cuando se conoció, la mayoría de sus invenciones habían perdido actualidad.

     Paradójicamente éste, uno de los más grandes genios de la humanidad, había vivido en lo científico al margen de  la historia. Sus bellos dibujos anatómicos están basados en la disección de más de veinte cadáveres. Aparte muchos hallazgos anatómicos, Leonardo se adelanta también en la concepción de la anatomía: la suya es, como  se diría hoy, una anatomía funcional.

 

     La obra de Vesalio, De humani corporis fabrica, en cambio, fue bien difundida en su tiempo y tuvo dos ediciones durante la vida de su autor: en 1543 y en 1555. La demostración de que el tabique ventricular era  macizo y que, por tanto, la sangre no podía atravesarlo hacia el ventrículo izquierdo, significaba el derrumbe de la  fisiología galénica.

 

     Tres son los autores que concibieron el circuito de la circulación menor: el teólogo y médico español Miguel Servet en su obra Christianismi restitutio de 1553, Realdo Colombo, discípulo de Vesalio, en su obra póstuma  De re anatomica publicada en 1559, seis años después de la muerte de Servetus, e Ibn-al-Nafis, médico de Damasco y El Cairo, comentarista de Avicena del siglo XIII.

 

     Maestro de Vesalio fue Jacques Dubois, famoso anatomista galénico conocido bajo el nombre latino de Sylvius.

     Efectivamente fue uno de los que describió el acueducto que hoy lleva su nombre. No hay que confundirlo con  Franz de le Boë, también latinizado a Sylvius, médico del siglo XVII cuyo nombre está asociado al surco lateral del cerebro. Contemporáneos de Vesalio fueron Eustachio y Varolio. Discípulo suyo fue, entre otros, Falopio.

 

     Otro anatomista contemporáneo de Vesalio fue Gerolamo Fabrizi D'Acquapendente. Describió las válvulas de las  venas, pero como era galenista, supuso que su función era obstaculizar el paso de sangre hacia la periferia. Fue  uno de los maestros de Harvey, que iría a interpretar correctamente la función de estas válvulas.

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

 

ACTIVIDADES

 

1.    El siguiente grabado  muestra una tertulia entre eruditos.¿De que hablarán entre ellos?, ¿son contemporáneos?

 


 

 

 

 

 

 

2.    En nuestro cuerpo llevamos inmortalizados a algunos de los científicos renacentistas citados en el texto, ¿Se te ocurre cómo?

 

 

 

 

 

 

 

 

3.    Miguel Servet, el médico y teólogo español tuvo un final poco feliz, ¿Qué le ocurrió ¿, ¿Por qué?